Almacen de Ramos Generales – Lo de Juan

Construcción:
1922
Dirección:
Abbott
Categoria:
Edificio de Caracter Privado

Inicios de la localidad de Abbott:

   La primera población que existió en el lugar donde se formó la localidad de Abbott, fue la de don Pablo Galván, allá por el año 1800.

     A partir de 1815 fue habitual pasajero del lugar y amigo personal de don Juan Manuel de Rosas, año en que, en sociedad con Juan Nepomuceno Terrero, había comprado los campos donde fundó la estancia Los Cerrillos.

     Por esa época se había formado un camino natural que conducía a la Guardia del Monte, y era paso obligado de aquellos que viajaban a ese destino o rumbo al sur, y pasaba por el mismo lugar donde hoy es la ruta real de tierra. Por esto, don Pablo Galván ha sido testigo en aquella época de los principales hechos políticos y militares del lugar.

      José Zoilo Galván, uno de los trece hijos de don Pablo, en el año 1855, vendió su campo a don Santiago Craig, hombre de progreso y quien construyera el primer alambrado en la zona de Abbott y quizás de Monte. Doña Arvina López de Craig, su viuda, en 1890 dividió la mitad de sus tierras para repartir a sus hijos y donó cinco hectáreas para la estación y vías del ferrocarril del Sud, que fue inaugurada el 1° de mayo de 1892, fecha en la que se celebra el nacimiento de la localidad. Craig precisamente fue uno de los nombres que llevó la estación, en memoria del esposo de doña Arvina. En 1907 pasó a llamarse Abbott, ya que así se llamaba el ingeniero inglés, por ese entonces jefe y luego gerente de la empresa. ¿Habrá sido válido el concepto utilizado para tal cambio de nombre?

     De esta manera, con los loteos de Craig, en los alrededores de la estación comenzaron a verse las primeras construcciones de material, en principio, de la mano de descendientes de don Santiago, para luego continuar con distintos pobladores que comenzaban a comprar solares a su viuda e hijos.

La esquina de la familia Botsch

   Según nos relata Juan Del Pozo, corría el año 1918 cuando una familia muy visionaria, encabezada por Daniel NicolásBotsch compra a los descendientes de Santiago Craig un lote ubicado en la intersección de la actual calle 9 de Julio y avenida San Martín. Ese lote llegaba hasta la calle trasera del Abbott Lawn Tenis Club, sector que luego fue loteado y un sector donado para abrir dicha calle. En ese solarmaterializa la esquina con una sólida construcción destinada a local, que inaugura en el año 1922. Allí, y a cargo de diferentes inquilinos, funcionó durante 94 años un almacén de ramos generales y despacho de bebidas. Casi un siglo de historia hasta entonces…

     Esta obra, fue levantada por manos laboriosas, con materiales nobles, ladrillos comunes, de generosas dimensiones, asentados en barro, pisos de madera sobre cámara de aire, cielorrasos de ladrillones sobre estructura de tirantes de pinotea, aberturas dobles verticales de madera con postigos.

Su fachada,italianizante, como la mayoría de las construcciones de la época, fue terminada con revoque piedra parís.Cuenta con detalles en almohadillado bordeando las puertas y ventanas, friso inferior y un coronamiento con ricas terminaciones.Sobre la puerta principal, en la ochava, hojas de acanto sosteniendo una ménsula central forman el remate. Entre molduras continúa el friso ascendente con un hermoso diseño vegetal en sobre relieve. Toda la casa presenta ménsulas en sus tres caras, que soportan la fuerte cornisa rematada por un frontis de líneas rectangulares, flanqueadas por sendos dibujos alegóricos.

Sobre la fachada, y en relieve, a la usanza de la época, se rinde homenaje al constructor: D. A. GROSSI.

     Aún hoy se conservan dentro del local, las altas estanterías sobre sus gruesas paredes interiores donde se exhibía la variadísima e imprescindible mercadería que ofrecía el comercio, y las cajoneras a granel, de manera intactas, ambas de madera.

   El primer inquilino, a partir de 1920, fue el comerciante don Modesto Saralegui cuya esposa era maestra. Adjuntamos el folleto con el que Saralegui ofrecía toda la mercadería cuando, remate mediante, decide liquidar su comercio en el año 1949.

Foto: Señor Moschini en un carro lechero, año 1940, en frente del almacén, calles de tierra y palenques en la vereda.

   Luego, entre los años 1950 y 1956, estuvieron a cargo los señores Ayastuy y Eyherabide, a quien siguió una sociedad conformada por Izaguirre y Borgognoni, desde 1956 hasta 1977. Siempre se mantenía el mismo perfil de comercio.

Foto: Clientes del lugar, año 1955.

     Después, entre 1977 y 1994 lo alquila la señora Inés Vallejos de Sosa quien abandona el despacho de bebidas e incorpora otro rubro, el de la “Estafeta Postal” (no Correo, porque este repartía la correspondencia y la estafeta no). Entonces se llamó Despensa Mónica. De este rubro Juan, su actual dueño, aún conserva la balanza en la que se pesaban las cartas, una bolsa y una estantería en la que se las colocaba. Estos tres objetos pueden observarse en las siguientes fotografías.

   Daniela Botsch, una descendiente del primer dueño y hacedor de esta propiedad, recuerda con nostalgia, que ellos lo llamaban “ir a la casita”, porque al lado sus abuelos habían construido una casa pequeña para poder quedarse en Abbott, ya que la propiedad, el local, permanecía alquilado. Así la esquina que aquí nos convoca, ha pasado de generación en generación. De su tatarabuelo Federico Antonio, ya mencionado, pasó a manos de sus descendientes, entre ellos, Daniel Nicolás Botsch, su bisabuelo, luego Enrique Martín, su abuelo, y, finalmente, Enrique Ángel, su padre.

Cambio de dueño

   Hacia 1994, su último inquilino, Juan Félix Del Pozo continua con la misma rama del negocio, a lo que anexa la venta de combustible a partir de las 7,00 de la mañana, como servicio a la comunidad.Entonces era el único expendio de combustible de Abbott. Lo curioso es que aúnhoy, esta localidad, no cuenta con este aprovisionamiento. Juan relata que vendía “DE TODO” y que lo que más sinsabores le trajo fue el despacho de bebidas, ya que los visitantes, luego de varias copas, solían reaccionar de maneras muy diversas y, algunas de ellas, no muy amables. “Estaba el que se reía, el que ponderaba el local y también el que peleaba, generando momentos incómodos para Juan y los parroquianos presentes”, recuerda.

     En ese año Juan había sido separado de su puesto en la fábrica Reposo SRL (actual UPL) que se encargaba de la elaboración de agroquímicos e insecticidas, luego de 21 años de servicio en el lugar, llegando a ejercer el cargo de capataz, cargo calificado, motivo por el cual no logra su reincorporación.

     Con mucho esfuerzo, y luego que fallece el último heredero de la familia fundadora, Juan, junto a su esposa Elena Ferrari, deciden adquirir la hoy centenariapropiedad (al año 2023 cuenta con 103 años) que atesoran con tanto cariño y respeto para con su historia. La compra fue el 1° de septiembre del año 2000, prosiguiendo con el comercio hasta el año 2016 cuando deciden su cierre. Luego de 3 meses y algunas refacciones en los pisos de madera y otros sectores, lo reabren como una peña durante 2 años aproximadamente. En ese período Juan hace algunos versos, que aquí adjuntamos, comparte e invita a músicos y artistas locales, generando lo que quizás sin saberlo sería un cierre para su etapa de comerciante, ya que luego, a partir del año 2019, esta esquina antigua de la localidad de Abbott, icónica por cierto por su edificación y por toda la historia que albergan sus paredes, es alquilada por Juan para que en ella se instale un local gastronómico hasta la fecha en la que se escriben estas líneas.

Más clientes en el almacén, año 1999. El vasco Veracochea, Miguelito Vázquez, Juan del Pozo, José Luis Otero, Fabricio Otero, José Sosa, Juan Ariel del Pozo, Negro Rizzoli y Juan Manuel Otero
Parroquianos, año 2008. Mauro Banegas, Roberto Torres, Antonio Bouchet, Juan Navarro, Darío Córdoba, Alcides Corbalán y Miguelito Vázquez.
Gastón Ortiz Maldonado, Juan del Pozo y Beto Brandoni

Hoy

En abril de 2023 se ha firmado el Convenio correspondiente que declara a esta propiedad como Bien de Valor Patrimonial, según la ordenanza N°4362/20.

Para Pensar

A pesar de los avatares de la vida, a pesar de los distintos propietarios e inquilinos que esta propiedad ha albergado, todos han coincidido en que este Bien de Valor Patrimonial llegue hasta nosotros contando historias y siendo un testigo muy valiosodel paso de la vida misma.Conozcámoslo, disfrutémoslo, valorémoslo y cuidémoslo!!!
  • Juan Félix Del Pozo.
  • Natalia Del Pozo.
  • Daniela Botsch.

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