A medida que se iba ocupando el territorio interior, se iba desplazando a aquellas poco densas comunidades autóctonas. Así se produjo un borde, una línea de contacto, con un difuso factor que la caracterizó: la frontera. Esta fue una línea de contención más o menos virtual, dada la debilidad de los puntos de concentración, de las guardias, fuertes y fortines.
“Monte surgió sobre la pampa inmensa, en una larga gesta heroica. No fue la suya una fundación tranquila, como la de otras ciudades argentinas de origen venturoso, en que pudieron lograrse, sin temores de guerra y sin grandes contratiempos, los mejores afanes de paz y progreso. Comenzó siendo una avanzada en contra de las incursiones del indio bravío, muchas veces enconado por las injusticias de los conquistadores. Una simple guardia de frontera, en donde algunos pocos soldados del rey señalaban con su presencia el advenimiento de la civilización. Más tarde, sobre el pobre rancho de la “guardia”, se instaló el fuerte, junto al cual se cobijaron algunos pobladores animosos. Y luego, sobre el heroísmo de quienes supieron mantener su posición frente a las incursiones del indígena y a los múltiples peligros, fundaron su hogar los primeros pobladores.” De esta manera comienza el libro de Sánchez Zinny, libro que recorre la historia de estas tierras en el período 1580-1830.
Desde mediados del siglo XVIII, en distintos documentos, se menciona la existencia de la Guardia del Monte, en la frontera del extenso pago de la Matanza, de modo intermitente, obedeciendo al plan de defensa que ordena el maestre de campo don Juan de San Martín en 1745. Con extrema penuria, poco menos que desarmados y con caballadas escasas y maltrechas, cubrían los límites de los campos poblados y hasta 3 o 4 leguas de las últimas estancias con las patrullas.
Para 1760, en una real cédula, habla sobre “los Fuertes que se construyesen en los sitios del Salto, Laguna Brava y la Matanza, o San Miguel del Monte”.
También en 1774 se tienen noticias de la existencia de la Guardia del Monte, como tal, en una comunicación que el sargento mayor Bernardino Antonio de Lalinde envía al gobernador y capitán general Juan José de Vértiz.
Lalinde, en 1777, también menciona esta guardia, en comunicación que dirige al virrey don Pedro de Cevallos.
Para mayor reafirmación y, en un año definitorio para la fundación, en 1779, también se la menciona en un documento que Manuel Soler dirige al virrey Vértiz.
Es también en ese año, que el teniente coronel Francisco Betbezé de Ducos efectúa el reconocimiento de la frontera, por orden del virrey Juan José de Vértiz, acompañado de los capitanes Juan José Sarden, Nicolás de la Quintana y Pedro Nicolás Escribano, y expone sus resultados en un prolijo informe y diario de su recorrido que ilustró con varios planos.
En 1796, el virrey de Buenos Aires, don Pedro Melo de Portugal, encarga al capitán de navío de la real armada, don Félix de Azara, hacer un prolijo reconocimiento de toda la frontera y sitios más adecuados para fundar las poblaciones según lo mandado por Su Majestad. De esta tarea, de la que participa don Manuel Pinazo, con la experiencia de sus 78 años, llegan el miércoles 20 de abril, a la Guardia del Monte, luego de pasar una cañada profunda que desagua en aquella laguna. Comenta que, por no tener baqueano en los malos pasos, casi nadan con sus caballos. Viniendo del lado de Ranchos, no dan más detalles y prosiguen para el fortín de Lobos.
A su regreso, eleva el oficio correspondiente. Entre muchas consideraciones destaca: “Es para mi indudable que conviene avanzar la frontera, porque con eso se gana terreno, y en él se aseguran muchos cueros para el comercio, carne y pan para la capital, y mulas para el Perú, y quedarán seguras nuestras estancias actuales, donde no podrán penetrar los indios so pena de ser cortados.”
“Plano de la Laguna y pueblo de San Miguel del Monte” (5 de abril de 1822) y “plano de la Guardia de San Miguel del Monte” (6 de abril de 1822), ambos a instancias del Diario de la Expedición a los campos del Sud, de Buenos Aires, desde Morón hasta Sierra de la Ventana, al mando del coronel D. Pedro Andrés García con las observaciones, descripciones y demás trabajos científicos, ejecutados por el Oficial de ingenieros D. José María de los Reyes. Se puede leer este documento en la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes (www.cervantesvirtual.com). Entre sus páginas 38 y 42 se refiere a los relevamientos hechos de la laguna de Monte, de Las Perdices y del poblado. Este plano resulta de suma importancia, “mayormente cuando no existía un documento de esta naturaleza, y aquella guardia y población se habían extendido y adelantado considerablemente, y de su hermosa laguna y otras adyacentes de la que no se tenía ningún conocimiento particular.”
“Plano Topográfico del Pueblo de Monte” (diciembre de 1829), del Agrimensor Feliciano Chiclana levantado por comisión del Departamento Topográfico para practicar la nueva traza que en él se observa. Se adjunta la mensura correspondiente, en cuya primera carilla, menciona que la única “plaza (hoy España-Iribarne) es de muy corta extensión, esta se duplicase tomando parte del terreno que ocupa el Fuerte y antigua Guardia, que hoy consiste en ruinas que le tratan de allanar y consignar lo restante a edificios públicos.”
Este párrafo es parte del prólogo a la primera edición, año 1939, del entonces intendente municipal de Monte, don Daniel Videla Dorna, en el libro de Sánchez Zinny.
El 25 de noviembre de 2021 el solar donde estuviera ubicada la Guardia de San Miguel del Monte ha sido declarado como Bien de Valor Patrimonial, según la ordenanza N°4362/20 y el decreto N°2322/21. Es para destacar que este solar es uno de los dos sitios que cuenta con declaratoria de nivel nacional. El decreto N°1790/68 lo declaró como Lugar Histórico Nacional.
Para Pensar
“Solo con el conocimiento de nuestra historia, tan grande en sacrificios y hechos heroicos, se enaltecerán los ideales que guíen a las generaciones actuales y futuras, dando significación magnífica a la vida.”
Este párrafo es parte del prólogo a la primera edición, año 1939, del entonces intendente municipal de Monte, don Daniel Videla Dorna, en el libro de Sánchez Zinny.
- Diario de reconocimiento de las guardias y fortines que guarnecen la línea de frontera de Buenos Aires para ensancharla. Félix de Azara, 1796.
- Diario de la expedición de 1822 a los campos del sud de Buenos Aires, desde Morón hasta la Sierra de la Ventana, al mando del coronel Pedro Andrés García con demás trabajos del oficial de ingenieros José María de los Reyes, 1822.
- E.F. Sánchez Zinny. La Guardia de San Miguel del Monte (1580-1830).
- C. Moreno. Cosas del campo bonaerense, en los tiempos antiguos. (Tomo 1)
- Miguel Ángel Fabiano. Monte, cuna de Rosas.

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